Cuando hablamos de eventos al aire libre, hay algo que nunca podemos controlar por completo: el tiempo.
Una boda, un festival o cualquier celebración outdoor puede estar perfectamente planificada y, aun así, la lluvia puede cambiar las condiciones del espacio en cuestión de horas.
¿Y qué ocurre entonces con los sanitarios portátiles?
Los sanitarios están preparados para trabajar en exteriores, pero la lluvia sí puede afectar al terreno, los accesos y la logística de la instalación. Por eso, más que pensar únicamente en el sanitario, es importante analizar dónde y cómo se va a instalar.
El terreno también forma parte de la planificación
Antes de instalar los sanitarios, uno de los aspectos más importantes es conocer las características del terreno.
No es lo mismo trabajar sobre una superficie firme y bien drenada que hacerlo sobre césped, tierra o una zona con pendiente.
Algunos de los factores que hay que valorar son:
- El tipo y estado del terreno
- La pendiente y el drenaje
- Las posibles zonas de acumulación de agua
- La estabilidad del acceso
- La ubicación respecto al resto del evento
Una zona que parece perfecta en un día soleado puede no ser la mejor opción si las condiciones meteorológicas cambian.
¿Dónde colocar los sanitarios cuando se prevé lluvia?
La ubicación es todavía más importante cuando existe riesgo de precipitaciones.
Los sanitarios deben situarse en un punto que permita un acceso cómodo y seguro para los invitados, pero también que facilite el trabajo de los equipos encargados del montaje, mantenimiento y retirada.
Además, es importante evitar zonas donde pueda acumularse agua o donde el terreno pueda deteriorarse fácilmente.
En eventos al aire libre, la instalación no debería plantearse únicamente pensando en cómo está el espacio hoy, sino también en cómo puede estar durante el evento.
La logística también cambia cuando llueve
La lluvia no solo afecta a los invitados.
También puede complicar los accesos de los vehículos, los trabajos de montaje o el mantenimiento de los sanitarios durante la celebración.
Por eso, antes de cada instalación es necesario valorar el recorrido que tendrán que realizar los equipos y comprobar que existen accesos adecuados para trabajar incluso si las condiciones del terreno empeoran.
Una buena planificación permite anticiparse a estas situaciones y evitar que un cambio de tiempo se convierta en un problema logístico.
Y los invitados, ¿qué?
En una boda o evento exterior, la experiencia del invitado también debe estar presente en la planificación.
Si llueve, nadie quiere recorrer una zona embarrada, atravesar un terreno encharcado o encontrarse con accesos complicados para utilizar los sanitarios.
Por eso, además de elegir una ubicación adecuada, es importante pensar en el recorrido de los asistentes, la comodidad del acceso y la relación de los sanitarios con el resto de espacios del evento.
Al final, son pequeños detalles que pueden tener un impacto importante en la experiencia.
La lluvia no siempre se puede evitar. La planificación sí puede anticiparse.
Organizar un evento al aire libre significa aceptar que existen factores que no podemos controlar.
La lluvia es uno de ellos.
Lo que sí podemos hacer es anticiparnos a sus posibles efectos y adaptar la instalación a las características reales del espacio.
En Sosanat sabemos que cada evento es diferente. Por eso, antes de instalar una solución sanitaria, analizamos el entorno, los accesos y las necesidades de cada celebración.
Porque una buena infraestructura no es solo aquella que funciona cuando todo va según lo previsto.
Es aquella que está preparada cuando las condiciones cambian.
